Las esferas del Diquís, un legado de los pueblos originarios de Costa Rica.

El la zona del pacífico suroeste de Costa Rica, específicamente en el delta entre los ríos Térraba y Sierpe conocido como el Delta del Diquís, se han encontrado hasta 300 ejemplares de esferas casi perfectas de piedra. Se sabe que las esferas eran un elemento importante de una cultura precolombina que habitó esta región, y que su fabricación data de los 400 d.C. y hasta los 1500 d.C., pero mucho más que eso no se sabe.

¿Cómo fueron hechas? ¿Qué herramientas utilizaron? ¿Por qué las hicieron? ¿Qué representa? Estas son muchas de las interrogantes que existen alrededor de las esferas del diquís que aún no se han podido responder.

Una esfera del diquís decora la entrada del Museo Nacional de Costa Rica. Monica Quesada Cordero / El Colectivo 506

Se han encontrado esferas de piedra en una enorme variedad de tamaños que van desde decenas de centímetros hasta más de dos metros de diámetro y 15 toneladas de peso.

Muchos se preguntan si éstas esferas serán realmente el resultado del ingenio y la dedicación de las poblaciones indígenas precolombinas que habitaron el sur de Costa Rica, o si serán el resultado del paso del tiempo sobre la roca maleable. Después de todo, en otro lugares del mundo se pueden encontrar formaciones rocosas redondeadas. Sin embargo, existen varias características que no dejan duda de la veracidad de este trabajo escultórico.

Primero, a diferencia de una roca producto de la acción natural, las esferas del diquís tienen una superficie pulida y suavizada que le genera un color y un brillo particular que no se observa en las formaciones de roca natural.

Por otro lado, la cantidad de esferas encontras y el grado de simetría de éstas, hace pensar que aunque podría ser el resultado de la acción de clima, agua y tiempo, es demasiado difícil repetir este fenómeno con tanta precisión y en tantos y tan variados tamaños. Inclusive, algunas esferas muestran petroglifos – o grabados sobre roca – similares a otros encontrados sobre piedra plana en la zona.

Además, la posición y distribución organizada en que se han encontrado las rocas demuestran que tenían un valor cultural para estos pueblos precolombinos, los cuales crearon y cuidaron estas esculturas por más de un milenio.

Se han encontrado esferas de piedra en una enorme variedad de tamaños que van desde decenas de centímetros hasta más de dos metros de diámetro y 15 toneladas de peso. Monica Quesada Cordero / El colectivo 506

Todos los estudios alrededor de las esferas del diquís iniciaron en la década de los 90 y se han realizado a nivel público a través del Museo Nacional, y a nivel privado a través del trabajo de arqueólogos interesados, como la señora Ifigenia Quintanilla, quien ha desarrollado su investigación de maestría sobre las esferas y ha publicado varios libros sobre el tema.

Desde el 2001 Costa Rica coquetea con la idea de lograr la declaratoria de las esferas del Diquís como Patrimonio Cultural de la Humanidad, pero no fue hasta principios del 2013 que la candidatura fue oficialmente presentada a la UNESCO, logrando la declaratorio a mediados del 2014 cuando el comité encargado de la UNESCO confirmó la singularidad de estas demostraciones escultóricas precolombinas, y cuán bien cuidadas y protegidas están por la legislación del país.

Recibir este reconocimiento es un orgullo para Costa Rica, pero lo más importante es que afianza el compromiso y la responsabilidad de dedicar tiempo y dinero a investigar estas expresiones escultóricas y así empezar a responder muchas de las las interrogantes que existen sobre este legado histórico y cultural.

En el año 2014 las esferas del diquís fueron declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Monica Quesada Cordero / El colectivo 506