14.1 C
San Jose
viernes, septiembre 17, 2021

Lo nombró dos veces

¿Qué hay en un nombre?

Para una madre, en un momento, contiene todo. Ella reflexiona, se pregunta, sonríe ante su propia audacia. Dice los nombres de familiares y amigos hasta que no tienen sentido en sus labios. Finalmente elige una colección de letras, formas negras en una página que moldearán a toda su vida, una palabra que pronunciará millones de veces con alegría y exasperación. Una palabra que espera que algún día quede tatuada en diplomas, certificados, en corazones que todavía no puede imaginar.

Él sabía esto, este hijo de una madre amada. Llevaba el nombre que ella había elegido para una niña tantos años atrás. Él salió del clóset ante sus amigos y familiares. Cuando un día le preguntaron qué nombre quería en la etiqueta en una actividad escolar, supo que era hora de un cambio.

Pero no quería hacerlo solo, ni dejar de lado la elección de su madre demasiado rápido. Y entonces llegó a casa después del colegio, este niño al filo de la hombría trans, y le dijo a su madre, que preparaba la cena: Mamá. ¿Me pones nombre? ¿Volverías a elegir por mí? 

Ella dejó su cuchara a un lado. 

Juntos, reflexionaron y se preguntaron. Investigaron nombres. A ella le gustan los religiosos, a sus hijos menores les había puesto nombres de arcángeles. En solo treinta minutos, se tomó la decisión. 

“Sean” vino desde Irlanda. Significa “Dios está lleno de gracia”. Esas cuatro letras errantes de alguna manera vagaron de un país verde a otro, aterrizando en Costa Rica. ¿Fueron llamados, tal vez, por estos actos de la más profunda gracia? El suyo hacia su madre, el de ella hacia su hijo.

Nombramos a nuestros bebés sin que ellos lo sepan, sin su permiso—por lo general, sin siquiera haberlos visto. Los nombramos en la oscuridad. Este niño se paró en plena luz y buscó a su madre a propósito. Tomó su nueva identidad, aún tan tierna y nueva, y la colocó directamente en sus manos. 

Mamá, ¿me pones nombre? Sí hijo mío. Lo haré. 

Texto de Katherine Stanley Obando, inspirado en la historia del cambio de nombre de Sean Miranda Solís, miembro de Síwo Alâr Hombres Trans Costa Rica. Sean nos dijo que cuando estuvo listo para cambiar su nombre para marcar su identidad como hombre trans, le pidió a su madre, Ana Lorena Solís Solís, que seleccionara un nuevo nombre para él. Nuestra columna semanal Media Naranja cuenta breves historias de amor con un toque costarricense. Durante nuestra edición de junio, se han centrado en historias de amor relacionadas con la comunidad LGBTIQ+ de Costa Rica. 

Katherine Stanley Obando
Katherine (Co-Fundadora y Editora) es periodista, editora y autora con 16 años de vivir en Costa Rica. Es también la co-fundadora de JumpStart Costa Rica y Costa Rica Corps, y autora de "Love in Translation." Katherine (Co-Founder and Editor) is a journalist, editor and author living in Costa Rica for the past 16 years. She is also the co-founder of JumpStart Costa Rica and Costa Rica Corps, and author of "Love in Translation."

1 Comentario

  1. Nada como ser natural. Eso significa ser feliz.
    Nos acostumbraron a ser repetitivos
    y de repente nos encontramos en una cueva sin salida.
    Desde niña fui cogedora de café
    era un arte hacerlo y sentir las gotas de agua rodar por mis mejillas un signo de libertad.
    La necesidad me convirtió en líder. No sabía lo que era el empobrecimiento
    pero unos reales entregados como un trofeo a mamá era un trofeo.
    No me arrepiento de lo vivido. Soy anciana. Soy inteligente.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here