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sábado, julio 2, 2022
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Perros, gatos y las municipalidades

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¿Cómo cambiarían las vidas de personas—y perros y gatos—en las comunidades de Costa Rica si las municipalidades asumieron el bienestar de los animales de compañía como una de sus responsabilidades? Y ¿esos cambios podrían mejorar la salud pública del país?

La nueva Ley 10141 “Servicio Municipal de Atención de Animales de Compañía” es la encargada de buscar la respuesta a esas preguntas. La misma fue aprobada por la Asamblea Legislativa el 24 de enero y firmada por el presidente Carlos Alvarado el 30 de marzo; entrará en vigencia pronto cuando sea publicada en La Gaceta. A partir de ese momento, todas las municipalidades del país se verán obligadas a crear programas para atender la población de animales de compañía de su cantón.

¿Qué dice este proyecto de ley? Según su Artículo 2, “se define como Servicio Municipal de Atención de Animales de Compañía las funciones ejecutadas por las municipalidades para realizar acciones que favorezcan la tenencia responsable de animales de compañía, control humanitario de poblaciones, actividades de prevención de zoonosis y de bienestar animal”.

Es decir, las municipalidades tendrán que realizar actividades para el control de poblaciones que además eviten la propagación de zoonosis: enfermedades que se dan en los animales y son transmisibles a los humanos. Para eso, deberán crear programas que universalicen el acceso a la castración y la vacunación contra la rabia, y tendrán que apoyar a las personas en su cantón para que puedan acceder a otros cuidados básicos de su mascota, como desparasitación y vacunación, “a tarifas de interés social”. Por último, deberán “fomentar una cultura de respeto y responsabilidad por la tenencia de animales de compañía”, a través de campañas de educación.

Cada día los espacios donde están los perros en el Centro Municipal de Educación para el Cuido Animal de Cartago son atendidos para mantener a sus huéspedes en buenas condiciones. Rebeca Saboría / El Colectivo 506

¿Cómo deben hacerlo? La ley establece que cada concejo municipal determinará el porcentaje del ingreso por el impuesto para la limpieza de vías que será dedicado a esta labor. Lo que sigue, dependerá de cada municipalidad.

Varias municipalidades ya tienen mucho tiempo de realizar diferentes proyectos con la misión que establece esta futura ley, y bajo el amparo y las exigencias de otras leyes como la Ley Contra el Maltrato Animal.

Iliana Céspedes, veterinaria a cargo del Programa de Bienestar Animal del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), dice que ya hay 13 municipalidades con las que ha creado convenios para no sólo capacitar y dar asesoría en programas de control de población y bienestar animal, sino también para que estas municipalidades se conviertan en extensiones autorizadas del trabajo de SENASA.

“En inocuidad se oficializan médicos veterinarios para que ellos sean una mano extra de SENASA”, explica Iliana sobre cómo SENASA inicia este trabajo con las municipalidades. “Esas personas pueden ejecutar acciones de tenencia irresponsable como si fuera un personal de SENASA.

“Como tenemos una persona de SENASA por cada tres cantones que tienen que ver inocuidad, que tiene que ver medicamentos, que tiene que ver cuarentena, que tienen que ver bienestar animal, que tiene que ver de con todos los programas, al tener yo estas personas de bienestar animal en las munis, a mi se me hace más fácil actuar”, agrega Iliana sobre el beneficio de contar con más personal capacitado para atender tempranamente las denuncias de tenencia irresponsable de animales.

Para que las municipalidades puedan establecer este convenio con SENASA, deben cumplir con tres requisitos. El primero es designar a una persona encargada dentro de la municipalidad que mantenga un contacto directo con Iliana. El segundo es que las municipalidades deben comprometerse a hacer campañas de castración: “Lo que buscamos es que haya una población [de animales domésticos] que podamos manejar, que podamos atender”, dice Iliana.

Y el tercer requisito es realizar programas de capacitación conjunta con otras entidades como policía municipal, ministerios, y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), para que todas las instituciones conozcan cómo actuar en una emergencia o ante una denuncia.

“Lo que queremos es lograr que estas personas reproduzcan [proyectos]. Que sean tan cargas como Curridabat o como Cartago, que han hecho un trabajo maravilloso en su cantón”’, dice Iliana.

Dr Rafael Hernández, médico veterinario del Centro Municipal de Educación para el Cuido Animal de Cartago. Rebeca Saboríao/ El Colectivo 506
Dra Tatiana Fonseca, veterinaria de la Municipalidad de Curridabat, imparte el taller «Defensores de los Animales» a estudiantes de segundo grado en la escuela 15 de Agosto de Tirrases de Curridabat. Mónica Quesada Cordero / El Colectivo 506

Animales callejeros y la Municipalidad de Cartago

En octubre del 2016 la Municipalidad de Cartago inauguró el Centro Municipal de Educación para el Cuido Animal como parte del departamento de bienestar animal y salud pública. Su misión inicial, además de educar a la población sobre la tenencia responsable, es dar una respuesta al problema de perros callejeros y así lograr control de esta población.

“Captura, Castra, Vacuna y Libera”, el programa estrella del centro, se ha convertido en un ejemplo en el país y en Centroamérica—no sólo por la gran inversión económica que ha realizado la municipalidad al construir el centro, sino por la inversión constante en personal, equipo e insumos para castrar, hasta el día de hoy, a más de 3.500 perros callejeros que habitan el cantón.

Un perro en su recinto en el Centro Municipal de Educación para el Cuido Animal de Cartago. Rebeca Saborío / El Colectivo 506

El personal municipal tiene rutas programadas todas las semanas en las que capturan perros que se encuentran en la vía pública. Los perros son trasladados al centro donde Rafael Hernández Solano, médico veterinario funcionario de la municipalidad desde el inicio del proyecto, les realiza una revisión general, para luego aplicarles medicamentos y productos para el control de parásitos internos y externos, como pulgas. Los perros son vacunados contra la rabia y esterilizados, y son huéspedes del centro durante los días que necesiten para recuperarse de la cirugía.

Una vez que se han recuperado, los perros son puestos en adopción a través del sitio web y la página de Facebook del centro. Las personas interesadas deben llenar un formulario y realizar una entrevista antes de adoptar uno de los animales. Si los perros no son adoptados serán liberados a donde se les capturó.

Es común que los perros capturados regresen a su lugar de origen después de ser tratados en el centro. Este perro fue capturado y castrado y como no fue adotado se regresó a la zona de Los Diques en el distrito de San Nicolás del cantón de Cartago. Rebeca Saborío / El Colectivo 506

Rafael explica que a los animales que han pasado por el programa se les practica una muesca (corte en la oreja derecha) para identificarlos en futuras giras de captura.

Las muesca en la oreja derecha de un perro que pasó por el programa. Rebeca Saborío / El Colectivo 506

“Nos hemos dado cuenta que en los distritos centrales la gran mayoría de animales ya han pasado por acá”, cuenta Rafael refiriéndose a los resultados del programa. Sin embargo, explica que en los distritos más rurales, la población aún no ha sido controlada con tanto éxito. “En los distritos rurales que tenemos en el cantón, como el caso de Corralillo, son lugares donde la gente vive sin tapia ni nada, los perros andan por todo lado y no los castran”.

Las estadísticas de los más de cinco años de funcionamiento permiten al centro concentrar su labor donde más se necesita. Además, los reportes que presentan los ciudadanos les permiten encontrar tempranamente focos de población de perros callejeros.

Cantidad total de perros capturados por año en cada distrito del cantón de Cartago.

Pero no siempre fue así.

“Desde que uno empezó, que la muni capturara perros en la calle, eso no se había visto en muchos años en Costa Rica,” explica Rafael sobre las dificultades que enfrentó el proyecto al inicio. “Tuvimos que educar a la gente que decía que la muni se iba a llevar los animales y los iba a matar.

“Otro de los grandes retos es la parte del comportamiento humano. Se vuelve un círculo vicioso”, dice Rafael refiriéndose a los ciudadanos que tienen mascotas pero no las castran, ni tampoco tienen control sobre ellas. “[La mascota] se está saliendo, se está reproduciendo, y eso retrasa mucho poder reducir el número de animales en las calles”.

Funcionarios municipales visitan la zona conocida como Los Díques en el distrito de San Nicolás del cantó de Cartago. Rebeca Saborío / El Colectivo 506
La captura de los perros se realiza de manera cuidadosa, ganándose la confianza del animal. Rebeca Saborío / El Colectivo 506
Los perros que son capturados por la municipalidad se transportan en jaulas especiales hasta el centro. Rebeca Saborío / El Colectivo 506

Las responsabilidades del centro y su personal siguen creciendo, ahora con el convenio firmado con SENASA que les permite atender denuncias de tenencia irresponsable. Rafael ve esta labor como una mejora en el servicio, pero prevé un aumento considerable de trabajo.

“Otras cosa que podría ayudar a mejorar el proyecto, es crecer en personal. Si la cantidad de denuncias lo amerita y se pudiera tener un inspector que se dedique a la atención de denuncias, el impacto sería mucho mayor”.

Rafael ve en la futura Ley de Servicio Municipal de Atención de Animales de Compañía una forma de abrir esas puertas, no sólo en su municipalidad, sino de replicar el programa que él lidera en Cartago en otros cantones.

“Si bien el componente de bienestar animal es súper importante, la base del proyecto fue la parte de salud pública. Bajo esa perspectiva debería implementarse en todas las munis”, dice.

El control de las capturas es estricto, para asegurar el bienestar de los animales. Rebeca Saborío / El Colectivo 506

“Ya está comprobado que los animales que no están con buenas condiciones pueden implicar riesgos para la salud pública. Hay tipos de parásitos en las heces de los perros que pueden ingresar en niños y causar ceguera. Están los casos de accidentes de tránsito por perros que se atraviesan en la calle. Casos de agresiones a personas u otras mascotas por perros callejeros. El confort de la gente que no puede dormir porque hay gatos peleándose en el techo. Este programa tiene un componente importante de salud pública”.

En el 2021, Rafael y el equipo del centro decidieron realizar un estudio a nivel cantonal sobre salud pública veterinaria y bienestar animal: “Queríamos identificar la percepción de las personas en esos temas. ¿Qué problemas perciben que hay en el bienestar animal y la salud pública? y ¿qué posibles soluciones les gustaría ver?”.

El doctor compartió con El Colectivo 506 un resume los hallazgos de la investigación, que dice que los cartagineses encuentran que los principales problemas de salud pública ocasionados por los animales son “heces de animales en zonas públicas, rompimiento de bolsas de basura por parte de los animales, propietarios que permiten a sus mascotas salir de casa sin supervisión y sobrepoblación de animales callejeros”. Además, “en el cantón de Cartago se percibe que hay más gatos callejeros que perros callejeros”.

“El programa inició con perros, porque en su momento era el problema principal”, dice Rafael. “Este año, o a más tardar el otro, se va a iniciar con gatos, porque el estudio demostró que es una necesidad”.

Cachorros en el Centro Municipal de Educación para el Cuido Animal de Cartago. Rebeca Saborío / El Colectivo 506

La educación sobre bienestar animal y la Municipalidad de Curridabat

Curridabat es una ciudad de animales con dueños responsables. Así lo dice la organización Protección Animal Mundial (WAP por sus siglas en inglés), quien otorgó a la Municipalidad de Curridabat el primer lugar en esta categoría de la 2º Edición del Premio Ciudad Amiga de los Animales del 2020.

¿Por qué ganaron? Por los programas de educación en bienestar animal que realiza la municipalidad desde el 2018 que “busca empoderar a la población en el tema de tenencia responsable mediante herramientas educativas y una voz dentro del programa de bienestar animal municipal”, según dice el WAP.

El Programa de Bienestar Animal de la Municipalidad de Curridabat es el brazo ejecutor de una política pública que tiene tres ejes de acción. Al igual que Cartago, buscan disminuir la cantidad de perros y gatos de la calle a través de un programa de captura, castración y liberación, el cual se ha concentrado principalmente en la población de gatos ferales.

Los estudiantes de segundo grado en la escuela 15 de Agosto de Tirrases de Curridabat se mostraron muy participativos durante el taller impartido por la Dra Fonseca de la Municipalidad de Curridabat. Mónica Quesada Cordero / El Colectivo 506

Tatiana Fonseca, médico veterinaria funcionaria de la municipalidad, explica que este programa funciona sólo cuando hay un barrio o comunidad comprometida que trabaja de la mano con el programa. La municipalidad capacita a los miembros de la comunidad sobre cómo realizar la captura de los gatos y les presta jaulas especiales. Una vez que el gato ha sido capturado, es trasladado a una veterinaria que ha sido contratada por la municipalidad para que se realice la castración, los vecinos están a cargo de cuidar el animal durante su recuperación y si el animal es apto, se pone en adopción, o sino se vuelve a liberar.

De esta forma, no sólo se evita la reproducción masiva de animales en la calle, sino que el programa está trabajando de la mano con la comunidad y educando sobre la importancia de la castración.

Tatiana explica que cada semestre pueden apoyar entre cuatro y cinco comunidades, castrando de ocho a 10 gatos por comunidad. Además también atienden llamados de empresas y escuelas que tienen una población de gatos ferales en sus instalaciones.

Otro pilar del trabajo del proyecto es la oferta de castraciones a bajo costo para las personas que viven en Curridabat. “Las trabajamos específicamente en zonas de alta densidad canina y felina para provocar un verdadero impacto, y la organización a la que le contratamos el servicio da charlas previas del por qué de la importancia de la castración y qué efectos va a tener, dando así un seguimiento para que la campaña tenga efecto”, dice Tatiana.

Sólo en el 2021, la Asociación Nacional Protectora de Animales (ANPA), que es la organización contratada por la municipalidad para llevar a cabo las campañas de castración, realizó 15 campañas en tres distritos (Tirrases, Granadilla y Centro) para un total de 898 castraciones de perros y gatos del cantón. Tatiana asegura que el programa ha realizado más de 10.000 castraciones desde sus inicios.

El tercer pilar del trabajo de la municipalidad es la formación de sus ciudadanos alrededor del bienestar animal.

Dra Fonseca y su asistente—el perro que ella misma adoptó, Drako— imparten el taller sobre bienestar animal. Mónica Quesada Cordero / El Colectivo 506

“El programa de educación y sensibilización es un proyecto gigante que se llama Educación para Todos”, dice Tatiana. El programa organiza diferentes talleres presenciales y virtuales adaptados para la población a la que va dirigido: adultos mayor, la población en general, jóvenes, y niños. Las capacitaciones que ha impartido la municipalidad van desde tenencia responsable de mascotas y adiestramiento en positivo, hasta cómo prevenir mordeduras. En el 2021 la municipalidad realizó 19 capacitaciones virtuales y tres presenciales.

Con el regreso a la presencialidad en las escuelas, Tatiana ha iniciado un nuevo programa que espera llevar a todos los centros educativos del cantón: “Defensores de los animales”. Esta es una serie de tres talleres en los que los estudiantes de escuelas y colegios pueden aprender sobre qué significa la tenencia responsable de una mascota.

“El objetivo principal es sensibilizar a los niños y niñas para lograr un mejor entendimiento del bienestar animal y así provocar un cambio generacional. El propósito es trabajar en un cambio cultural”, dice Tatiana.

Drako le enseña a los estudiantes de segundo grado cómo acercarse a un perro que no conocen. Mónica Quesada Cordero / El Colectivo 506

El taller se imparte en este momento en la escuela 15 de Agosto, que pertenece al distrito de Tirrases, el más pobre del cantón. La escuela cuenta con una población de 1.500 estudiantes y la administración se ha comprometido a brindar el espacio para que todos los estudiantes participen del mismo. Hasta el momento se ha abordado un 10% de la población y ya se inició con el segundo bloque de estudiantes.

Además, Tatiana ya está en conversación con todos los directores de todas las instituciones del cantón.

“Es un proyecto ambicioso, no voy a decir que no, pero un proyecto con mucho amor y de que se vuelva algo grande y que otras muni lo repliquen. La educación es la forma de provocar un cambio social”.

Drako en el taller. Mónica Quesada Cordero / El Colectivo 506
Mónica Quesada Cordero
Mónica Quesada Corderohttp://www.mqcphoto.com
Mónica (Co-Fundadora, Editora Gráfica) es una galardonada fotoperiodista con 15 años de experiencia en el desarrollo de proyectos fotográficos en el área editorial, retrato, vida silvestre, comida y arquitectura. Además, cuenta con experiencia en escritura y redacción y una maestría en Producción Audiovisual y Multimedia. Mónica (Co-Founder, Graphic Editor) is an award-winning photojournalist with 15 years of experience developing photographic projects in the editorial, portrait, wildlife, food and architecture areas. In addition, she has experience in writing and a master's degree in Audiovisual and Multimedia Production.

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