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¿Qué se recicla en Costa Rica?

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Tal vez su hogar o comercio pertenece al 84,2% que tiene acceso a la recolección diferenciada de los residuos por parte de la municipalidad en Costa Rica. Si es así, entonces usted periódicamente entrega plástico, papel, cartón, vidrio, aluminio, hojalata, y quizás hasta residuos electrónicos, limpios, secos y separados.

¿Qué pasa después?

“Yo quisiera saber qué hace la municipalidad y los centros de acopio con el reciclaje. ¿Realmente lo reciclan? O ¿solo terminan botándolo?”, preguntó una vecina de Montes de Oca, San José, en nuestra Encuesta Nacional sobre Reciclaje.

Según el Estado de la situación de la gestión integral de residuos en Costa Rica del 2022, las casi 64,000 toneladas de residuos ordinarios valorizables que se recolectaron y reciclaron en el 2021 no contabiliza “los residuos ordinarios valorizables que fueron rechazados principalmente por no estar limpios, secos o no tener mercado”. Los datos presentados en este informe provenientes del Ministerio de Salud indican que, en el 2021, los materiales rechazados en centros de recuperación de residuos valorizables privados y municipales—ya sea que reciclen, exporten, o sólo separen—suman un total de 1,222 toneladas.

Entonces los temores expresados por la vecina de Montes de Oca, y otras personas, en nuestra encuesta, podrían tener fundamento. Sí, podría ser que mucho del material que las personas en Costa Rica entregamos a recolectores y centros de acopio para ser reciclados, terminan en un relleno sanitario, o son enviados a co-procesamiento—es decir, la utilización de los mismos como si fueran combustibles para producir energía.

De todos los posibles residuos valorizables que existen (plástico, papel, cartón, vidrio, aluminio, hojalata, residuos electrónicos y otros) en el 2021 en Costa Rica, lo que más se recibió para reciclar fue el aluminio y la hojalata, un 32,76%, y el papel y el cartón, un 32,63%. Luego le siguen ciertos productos plásticos con un 12,20%, y el vidrio, con un 12,19%.

Dentro de la recicladora Capri en Coronado, San José, Samantha Miranda gerente de la empresa Bosque Plástico, nos muestra un contenedor de plástico que podría ser reciclado, pero que ha sido desechado durante la separación de materiales por no conocer exactamente qué tipo de plástico es. Mónica Quesada Cordero / El Colectivo 506

Pero ¿cuánto de todos esos materiales se utilizan dentro del país para desarrollar algún nuevo producto, para cerrar realmente el círculo de la economía circular interna?

Según la más reciente publicación del Ministerio de Salud sobre el tema (Política Nacional para la Gestión Integral de Residuos 2023-2033 y Plan Nacional para la Gestión Integral de Residuos 2023-2028) en Costa Rica existen “455 gestores autorizados activos al 15 de mayo de 2023”, que se encargan de “recolección, transporte, acopio, preparación para valorización, valorización, exportación, importación, tratamiento y disposición final”, de materiales reciclables. De ellos, 85 están inscritos como exportadores.

“Del total de residuos no peligrosos, el 91,3% se valorizó y el 8,5% se exportó. En cuanto a los residuos de manejo especial, el 90% se exportó y solo un 9,8 % se valorizó en el país”, dice el documento. “Con los residuos peligrosos el 29,8% fue valorizado en el país, el 24,3% fue tratado y el 46% se exportó”.

¿Qué quiere decir esta información? Que de los materiales para reciclar que se separan en casas y comercio, una parte está siendo valorizada y/o procesada en Costa Rica, pero otra es exportada para que sea explotada y valorizada fuera de nuestras fronteras.

Producir en Costa Rica a partir de materiales reciclables

Las personas que preparan material para ser reciclado en sus casas y oficinas podrían sentir que abren una caja de Pandora cuando tratan de separarlo. Algunos materiales son más claros: el vidrio por un lado, el papel y cartón por el otro, las latas de aluminio por allá. Pero más allá de eso siempre existe mucha incertidumbre sobre qué se recicla.

Una de las preguntas en nuestra Encuesta Nacional sobre Reciclaje fue justamente qué creen las personas que es reciclable. Más del 90% de las personas encuestadas concuerdan en que el cartón, botellas plásticas de refresco, vidrio y latas de aluminio son reciclables. En menos de un 90% y más de un 80% las personas concuerdan en que el papel blanco (89%), el tetrapak (87%) y las tapas plásticas (85%) son reciclables. Sin embargo, todos estos materiales son reciclables si se entregan limpios y secos, y muchos otros en la lista como las bolsas plásticas (un 72% lo seleccionó como reciclable) también lo son. El problema es que no todos los procesos tienen un rendimiento económico que le justifique, o no todos se pueden reciclar en Costa Rica, entonces su exportación y venta en el extranjero tampoco es viable económicamente.

Quiere entender mejor ¿qué es reciclable y qué no? No se pierda el evento en vivo en Facebook que realizaremos el 20 de abril a las 11 am junto a la empresa ecoins, donde conversamos sobre estos materiales uno por uno. El video lo compartirá en Facebook y en YouTube posteriormente. Encuentre más información y agrégalo a su calendario aquí

Pero el tema es complejo, porque en realidad, “¿qué se puede reciclar y qué no?” no es la única pregunta que importa. Debemos empezar a poner atención a qué materiales se pueden reciclar en Costa Rica. Por ejemplo, el aluminio y la hojalata son materiales que se pueden reciclar en un 100% y en un número muy elevado de veces, pero esos procesos de transformar aluminio u hojalata de post-consumo en nuevos productos no ocurre en Costa Rica. Eso significa que cuando usted separa sus latas de aluminio para reciclar, ellos, igual que otros materiales reciclables que se separan en el país, no serán reciclados aquí, sino que son preparados para exportación por los gestores autorizados. Ese proceso de exportación tiene un impacto ecológico.

Esto no quiere decir que las personas debemos dejar de separar y entregar los materiales reciclables que no están siendo procesados en Costa Rica—al contrario, separar estos materiales sigue siendo la mejor opción porque además de no terminar en los rellenos sanitarios o en botaderos a cielo abierto, su procesamiento, aunque sea para exportación, genera empleos y ganancias, ambos buenas para la economía del país.

Pero ¿no sería mejor si se promoviera en Costa Rica este tipo de industria? ¿Cuánto mejor sería, para la economía del país, exportar productos terminados y no sólo material de pos-consumo para reciclaje?

Ahora bien, sí hay muchos procesos de reciclaje que ya se realizan en Costa Rica, por lo que recuperar estos materiales no sólo es rentable, sino que convierte a Costa Rica en productor.

Veamos.

Montañas, literales, de cullet se pueden observar en los patios de la planta de procesamiento de VICAL en Cartago. El cullet es el vidrio pos-consumo que se procesa para crear nuevos envases de vidrio. Mónica Quesada Cordero / El Colectivo 506

Vidrio, cartón, papel, y Tetrabrik: lo viejo y lo nuevo

Una de esas empresas es VICAL, o Grupo Vidriero Centroamericano, que en su planta en Taras de Cartago tiene más de 45 años de procesar vidrio de post-consumo para luego producir nuevos envases de vidrio. Según Luis Alejandro Conejo Araya, Coordinador del Departamento de Reciclaje de VICAL, en el 2023 la empresa procesó en promedio 1.931 toneladas mensuales de cullet, como se le llama al vidrio para reciclar. En lo que llevan del 2024 ya están recuperando más de las 2000 toneladas mensuales.

“Actualmente nuestro cullet viene de embotelladoras, importadoras de vidrio estructural, Centros de Recuperación, Separación y Comercialización de materiales municipales y privados”, explicó Luis Alejandro sobre la procedencia del material, y agregó que ellos compran ese material y también pagan el transporte.

Otro material que también se recicla dentro de Costa Rica es el cartón y el papel. La empresa Empaques Santa Ana es líder en esta industria, produciendo papel kraft a partir de material para reciclaje.

“A principios de 1987 cuando se fundó Empaques Santa Ana su actividad consistía en la fabricación de cajas de cartón corrugado”, explica Brayan Molina Alfaro, Encargado de Acopio. “Una vez que se consolidó la corrugadora, los dueños del negocio vieron una oportunidad en realizar una integración vertical instalando un molino de papel, y que dadas las condiciones del país, lo correcto era instalar uno que procesara material reciclado. Hoy en día además del papel kraft en presentaciones de liner y médium para el sector corrugado, nuestro papel se utiliza para la fabricación de esquineros y tubos, principalmente”.

Brayan explica que la empresa tiene actualmente la capacidad de procesar más de 95.000 toneladas métricas anuales—es decir, unas 7900 toneladas mensuales. “Nuestro plan estratégico establece un crecimiento no menor del 5% anual en la fabricación de papel reciclado”, agrega.

En junio del 2023, Empaques Santa Ana incursionó en el reciclaje de Tetra Pak.

“Actualmente estamos procesando 80 Toneladas métricas mensuales [de Tetra Pak]”, explica Brayan. “La fibra recuperada de los envases de TetraPak es incorporada a la pasta de celulosa para la producción de papel Kraft reciclado”.

Respecto a la procedencia de la materia prima, Brayan explica que es muy variada, desde empresas dedicadas a la fabricación de cajas, hasta material de post-consumo que viene de municipalidades, centros de acopio, gestores autorizados y empresas privadas. El material se compra localmente y dice que el precio depende de lo que dicta el mercado nacional e internacional en el momento.

“El modelo de negocio de Empaques Santa Ana se fundamenta en la economía circular, la cual abarca la sostenibilidad no solo desde una perspectiva ambiental, sino también social y económica”, explica Brayan cuando se le pregunta sobre el impacto que la empresa ha tenido realizando reciclaje. “Dentro de la empresa se proporciona empleo directo a aproximadamente 350 personas. Sin embargo, de forma indirecta, al involucrar a acopiadores, transportistas, recuperadores de base y otros participantes en esta cadena de valor, se generan oportunidades laborales para alrededor de 1000 personas, entre las cuales se encuentran personas en situación de vulnerabilidad social, como habitantes de calle y mujeres de zonas rurales.

“Este modelo no solo promueve la descarbonización de la economía, sino que también impulsa la generación de empleos dignos y verdes, fortaleciendo así el compromiso con el desarrollo sostenible”, agrega.

Baterías: la innovación

Un ejemplo novedoso de procesamiento de materiales reciclables en Costa Rica es el trabajo con los Residuos de Aparatos Electrónicos y Eléctricos (RAEE) de la empresa Fortech Circular, quien recientemente inauguró la primera planta de tratamiento de baterías de litio, según explicó María Fernanda Camacho, gerente comercial de Fortech Circular.

«Las baterías de litio es un residuo que puede encontrarse en aparatos electrónicos y todos los dispositivos recargables, así como en movilidad y micro movilidad eléctrica. La estimación es que en Costa Rica se generan alrededor de 1500 toneladas de baterías de litio al año, un dato alarmante si no se gestionan de manera correcta”, explicó María Fernanda.

“[En Fortech] las baterías se transforman y se recuperan el 98% de los componentes (material activo del cátodo, aluminio, cobre y plástico) y los mismos se retornan al mercado exterior y productores para crear nuevos materiales con estos componentes, este proceso le llamamos minería urbana”, agregó.


Video corporativo compartido con El Colectivo 506 por la compañía Fortech.

Además de las baterías de litio, la empresa Fortech procesa residuos peligrosos (sólidos y líquidos), residuos de manejo especial (equipo electrónico, baterías, metales), residuos no ferrosos (con componentes de aluminio, cobre y otros metales). Llegar a realizar todos estos procesos tomó cinco años de investigación y desarrollo tecnológico.

María Fernanda explicó que hoy en día Fortech procesa el “equivalente a 300 mil baterías de celular ó 50.000 baterías de laptop ó 100 baterías de vehículo eléctrico”.

Plástico: un mundo complejo

El problema que tenemos con el reciclaje del plástico es que cada uno de sus tipos posee características particulares que hace que su procesamiento para reciclaje sea distinto, es decir, podemos triturar todo tipo de plásticos juntos, pero no necesariamente podemos convertir esa masa heterogénea de pedacitos de plásticos en un producto nuevo específico.

Por ejemplo, en el caso del PVC, el plástico #3, para reciclar PVC de desecho en nuevos productos terminados, es indispensable que no esté mezclado con nada, y además, este plástico debe seguir su particular proceso de manufactura. Entonces, no ha sido altamente reciclado en Costa Rica y la región.

Sin embargo, desde el 2023 la compañía Durman a través de su programa de gestión Durman + Sostenible, ha iniciado la incorporación de material reciclable en sus productos finales en la planta de procesamiento en Costa Rica.

“En 2023 recolectamos un poco más de 18 toneladas [de PVC reciclable]”, explica Silvia Quesada, Encargada de SO y Ambiente para Durman.

Silvia explicó que los materiales que están reciclando en este momento son sobrantes de proyectos de construcción y/o remodelación que normalmente se enviarían al relleno sanitario.

Descripción del proceso de reciclaje de PVC. Cortesía de Durman / El Colectivo 506

“Los residuos de PVC que gestionamos provienen del sector construcción, principalmente de nuestros clientes. Desde diciembre anterior abrimos la posibilidad de no restringir a solo nuestros productos y hemos estamos trabajando con alianzas público – privadas para poder abrir los puntos de recuperación a nivel nacional”, agregó Silvia y explicó que parte de ese proceso es determinar cuánto podrían empezar a pagar por este material revalorizable.

Para realizar este proceso, Durman ha creado un proceso de selección y lavado en su centro de acopio, lo que les ha permitido la contratación y formación de dos personas para realizar la selección correcta entre los diferentes materiales de PVC.

“Este año [2024] nuestra meta es recuperar el doble del año anterior en la planta de Costa Rica. El programa de gestión Durman + Sostenible es el primero de nuestras plantas en LATAM y hemos compartido la buena práctica en la región para que las otras plantas puedan ajustarlo a sus necesidades locales”.

Cada vez hay más empresas en Costa Rica que tienen procesos productivos establecidos para convertir los residuos de plástico en nuevos productos terminados como es el caso de Durman y su fabricación de tubería de PVC, y no sólo plástico triturado o peletizado para exportar a otras partes del mundo.

Un ejemplo de esas empresas es PRODUCOL, ubicada en Pavas, San José, donde desde el 2002 se produce madera plástica a partir de los plásticos #2, #4 y #5. Esta selección incluye los plásticos laminados que se encuentran en los empaques de galletas y que consisten de una mezcla de estos tres polímeros.

Hoy en día PRODUCOL procesa 22 toneladas al mes de plástico para reciclaje, que compra mayoritariamente de proveedores que le entregan los materiales separados y limpios, o los recibe a través de alianzas con empresas y organizaciones como Pro-Parques o eCoins. Margarita Rodríguez, Gerente de Mercadeo y Ventas de PRODUCOL, explicó que no pueden recibir material que no venga con la preparación óptima, porque son una MiPYME, y no tienen capacidad para realizar la limpieza, clasificación y separación de los plásticos.

Margarita también explicó que la empresa sólo utiliza los tres tipos de plásticos mencionados para poder garantizar la calidad del producto y para poder ofrecer uniformidad en el producto. Estos productos incluyen no sólo tablas, vigas y postes, sino estructuras como tarimas, bancas, basureros, playgrounds, y hasta mobiliario a la medida.

El trabajo que realiza PRODUCOL, y una gran cantidad de otras empresas en el país, para ofrecer producto terminado a partir de plástico reciclado en Costa Rica enfrenta grandes retos. En la próxima entrega profundizaremos en esta realidad a través de los casos de PWI, y Bosque Plástico.

Los materiales que se envían para reciclar desde los hogares y empresas podrían llegar realmente a ser reciclados si los procesos de separación en el esos hogares y empresas fueran mejores. Mónica Quesada Cordero / El Colectivo 506
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Mónica Quesada Cordero
Mónica Quesada Corderohttp://www.mqcphoto.com
Mónica (Co-Fundadora, Editora Gráfica) es una galardonada fotoperiodista con 15 años de experiencia en el desarrollo de proyectos fotográficos en el área editorial, retrato, vida silvestre, comida y arquitectura. Además, cuenta con experiencia en escritura y redacción y una maestría en Producción Audiovisual y Multimedia. Mónica (Co-Founder, Graphic Editor) is an award-winning photojournalist with 15 years of experience developing photographic projects in the editorial, portrait, wildlife, food and architecture areas. In addition, she has experience in writing and a master's degree in Audiovisual and Multimedia Production.

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