Una noche en la vida de los protectores de tortugas

Nuestra serie “Un día en la vida” es parte de nuestros reportajes realizados en conjunto con los miembros del Directorio 506, nuestro directorio nacional de turismo rural, actualmente en fase piloto con empresas afiliadas a la Cámara de Turismo Rural y Comunitario, y organizaciones sin fines de lucro afiliadas a Amigos of Costa Rica

Durante nuestra edición de abril, “Camino al andar”, nos enorgullece que Jueves Viajeros esté a cargo de emprendedores del turismo rural alrededor del país. Para iniciar, pedimos a los líderes de la Asociación Latin American Sea Turtles (L.A.S.T) que nos contara sobre la experiencia de realizar patrullas nocturnas para proteger a las tortugas y los huevos que dejan en la arena. El biólogo de campo Eduardo Altamirano nos respondió a nuestras preguntas sobre las patrullas. Aquí, extractos de sus respuestas.

Las tortugas marinas, como cada ser vivo en el planeta, juegan un rol ecológico muy importante—y más tratándose del ecosistema marino, tan vulnerable y desconocido. Son controladores de otras especies, y por ende purificadores del ecosistema marino. Al alimentarse de medusas, limpiar los corales, y controlar el crecimiento excesivo de pastos marinos, las tortugas marinas garantizan que exista un adecuado crecimiento y desarrollo de otras especies como peces y crustáceos en el ecosistema. Además, la remoción de arena que realizan en la anidación, y la descomposición de los huevos en la playa aporta una cantidad increíble de oxígeno y nutrientes a la arena, que son fundamentales para el crecimiento de microorganismos en la playa.

La playa de la Barra Norte de Pacuare es una zona remota del Caribe de Costa Rica, rodeada de exuberante fauna, vegetación y canales; tiene muchos cocos en la orilla de la costa y es visitada por tres especies de tortugas marinas que están actualmente en peligro de extinción, la tortuga baula, la verde y la carey. Estas tortugas llegan a anidar a esta playa entre febrero y hasta noviembre. 

Cortesía L.A.S.T. / El Colectivo 506

Esta parte de Costa Rica no es una comunidad como tal: hay pocas personas habitando las cercanías de la playa. Es una playa de 7.1 km de extensión limitada por Laguna de Perla en el norte y bocana del Río Pacuare al sur, una playa de arena poco compacta de color negro, con perfil cambiante debido a la erosión constante. En ella existe una alta tasa de saqueo y caza de tortugas durante la temporada de anidación.

La única forma de contrarrestar esto es protegiendo a las tortugas cuando realizan su desove, y reubicando sus huevos en lugares seguros, como viveros, donde nos encargamos de cuidarlos día y noche hasta que las crías nazcan y se vayan al mar. En este sitio durante nuestros patrullajes, usted puede oír simplemente el sonido de las olas, aves e insectos nocturnos que hacen más salvaje la experiencia. . 

La Asociación Latin American Sea Turtles (L.A.S.T) organiza dicha actividad bajo el liderazgo de diversas personas que laboran para el proyecto. Algunas de estas son personas locales que en su mayoría fueron extractores ilegales de huevos de tortugas, y ahora se dedican a protegerlas; ellos pertenecen a una organización local socia del proyecto: Asociación para el Ambiente de Nuevo Pacuare. La otra parte, son personas de diversos países, que llegan a trabajar como Asistentes de Investigación en LAST, así como un gran número de visitantes nacionales e internacionales que participan como voluntarios en las diversas actividades de conservación que tenemos. Estos voluntarios, son reclutados por LAST. Al ser un sitio tan alejado de la ciudad, en ocasiones se presta para que algunos delincuentes se escondan de la ley. Por tanto, también trabajamos en coordinación con la Fuerza Pública y Guardacostas para garantizar la seguridad de todos. El fin común de todas estas personas es poder aportar a la conservación.

Cortesía L.A.S.T. / El Colectivo 506

Las tortugas marinas son especies que anidan de noche, por ende, nuestros recorridos son nocturnos. Además, está altamente influenciado por las mareas, por lo tanto, cada noche varía, lo que hace que nuestros patrullajes se programan en base a eso cuando no tenemos suficiente personal, como ahora. La hora mínima de inicio para los primeros recorridos es las 08:00 p.m.

Para llegar a la estación de LAST en Pacuare, donde todos los participantes se hospedan y de donde saldrá el grupo para la patrulla, se requiere un recorrido de media hora en bote a través de los canales desde Goshen, Limón. En la estación, se realiza un entrenamiento sobre técnicas de monitoreo de tortugas marinas. La presentación incluye aspectos sobre biología/ecología, cómo realizamos los patrullajes, y todos los datos que recolectamos. También el trabajo que hacemos en el vivero con huevos y crías de tortugas marinas.

Se organizan los grupos que participarán en el patrullaje y se les asigna un líder, quien es un asistente local o internacional; así como su horario y sector.

Llegada la hora del patrullaje, los grupos salen al sector que les corresponde, para realizar un recorrido de máximo 10 km en su turno. Siempre caminando a oscuras, siguiendo las indicaciones del líder. Usando luz roja sólo cuando sea necesario.

Cortesía L.A.S.T. / El Colectivo 506

Por fin, llegamos al momento del desove y colecta de huevos. Cuando encontramos la tortuga, nos disponemos a esperar pacientemente hasta el momento justo cuando vaya a desovar para poder recolectar sus huevos, mismos que posteriormente serán protegidos en nuestro vivero. Este momento es crucial, el momento más importante y delicado. Debemos estar en silencio y detrás de la tortuga para no perturbar e interrumpir el proceso. 

El sentimiento de encontrar una tortuga marina en la playa es indescriptible, sobre todo si te ha tocado una de esas noches de larga caminata, lluvia, mosquitos, y reina la sensación que se  volverá a la estación sin éxito. Todo cambia de inmediato.

El desove es un proceso que puede durar hasta dos horas y media desde que la tortuga sale del agua. El sentimiento de impaciencia por saber qué hace la tortuga domina cada momento, pero se debe ser paciente. El líder de la patrulla es quien en principio se asegura cada cierto tiempo de supervisar lo que hace la tortuga, así hasta que sea seguro que más personas se acerquen. Antes del desove, se dan todas las indicaciones y se dividen las responsabilidades que incluye dónde y cómo deben ubicarse cada persona. Cuando empieza el desove, y los huevos empiezan a caer en el hueco que la tortuga ha preparado, es cuando el asombro y la felicidad invaden, es algo que realmente nos marca por el resto de la vida. Las tortugas son tan frágiles y a la vez tan resistentes. 

Después de 10 a 15 minutos, el equipo se convierte en el responsable de resguardar cerca de 100 huevos, y de una manera muy cuidadosa se deben trasladar por varios minutos hasta el vivero donde alguien se encargará de enterrarlos tratando de replicar el tamaño del nido hecho por la tortuga donde desovó.

Cortesía L.A.S.T. / El Colectivo 506

Pero antes de partir con los huevos, debemos tomar diversos datos y mediciones de la tortuga, identificar al individuo por medio de marcaje (diseñado especialmente para tortugas); y en el caso de que sean de la especie verde o carey, esperar hasta que regresen al mar para que no las maten. Una vez realizado todo esto, es momento de regresar para llevar los huevos hasta el vivero. Ahí nos encargaremos de enterrarlos y quedarán en incubación por casi dos meses. Aquí, en este sitio, voluntarios y miembros de la asociación son quienes se encargan de cuidar en diferentes horarios el vivero, evitando saqueo o depredación. 

Curiosamente, debemos decir que no hay una hora de finalización definida, pues cada patrullaje puede ser tan impredecible. El tiempo definido como mínimo para cada patrullaje es de 4 horas, pero todo dependerá de lo que ocurra en él y cuántas tortugas podamos encontrar, inclusive y aunque no es muy común, hemos tenido parte de nuestro personal trabajando hasta el amanecer porque les ha tocado una noche de muchas tortugas. 

Es agotador, pero puedo decir que es una experiencia inolvidable y gratificante. Con esta actividad se está tratando de salvar especies en vía de extinción y vale la pena difundir su impacto. Pero además, el trabajo que se realiza también apoya a familias locales que son de muy escasos recursos, se aporta a incrementar el turismo, la conciencia y el cambio de actitud de todos los que participan.

Aprenda más sobre L.A.S.T. o apoye a la iniciativa en su página de Amigos of Costa Rica.

Cortesía L.A.S.T. / El Colectivo 506

Directorio 506
Reportajes creados por el Directorio 506 son un esfuerzo conjunto entre el equipo editorial de El Colectivo y los emprendedores y organizaciones que participan en nuestro directorio nacional de turismo rural. Reportes bearing the byline Directorio 506 are created jointly between the editorial team of El Colectivo 506 and the entrepreneurs and organizations that participate in our national directory of rural tourism.