A primeras horas del día, el ruido de un cuadraciclo llena los cerros de Turrubares y anuncia que Yorleny Cubillo, la maestra chocolatera de Macaw Kakau y Macaw Lodge, ya viene. Trae su casco y su chaqueta en los meses de invierno. Estas montañas en los cerros de Turrubares pueden ser complicados en época lluviosa.

Yorleny se levanta a las 4 de la mañana todos los días. Cuida de sus plantas, sus gallinas y su casa, ubicada en el pueblo de Las Delicias, antes de ir a trabajar. Ella es madre de un hijo, tiene 37 años, y desde hace varios años trabaja en el hotel ecológico Macaw Lodge en el Cerro Turrubares. Hoy en día es quien lidera la fábrica de chocolates en el hotel.

Al filo de las 7 am, Yorleny llega a la entrada del hotel, baja hasta el cruce a mano izquierda que lleva a la fábrica. Una vez en la fábrica, que también tiene el espacio para su oficina, se prepara: se pone su gorra para el pelo, su mascarilla, su delantal, y está lista para hacer chocolate. Desde su oficina ella puede ver el cerro Potenciona, que siempre se despeja de 6 a 9 a.m. Le han dicho que es frío, pero nunca ha ido. En este momento el cerro está lleno de árboles amarillos “color huevo” llamados gallinazos. Pero la vista a esa montaña viste colores todo el año.

Cortesía de Yorleny Cubillo / El Colectivo 506

El origen de Yorleny

Yorleny creció en una familia con 9 hermanos y hermanas, sin mucho más que una madre muy dedicada y muy trabajadora. Su familia vivió con lo que cultivaban y criaban: plátano. Tubérculos como la yuca y la malanga, y gallinas,. Cerdos y vacas que les daban leche, queso, natilla. También pescaban, buscaban camarones, y otros tipos de alimentos.

A los 12 años buscó una oportunidad laboral en Alajuelita, al sur de la ciudad de San José, y ya a los 16 años era madre. A pesar de las adversidades, dice que su mantra siempre ha sido “Yo voy a salir adelante. Yo voy a ser alguien”. Cuando regresa a la zona del cerro Turrubares, se le presenta la oportunidad de trabajar en Macaw Lodge en la limpieza y la cocina. Pronto logra comprar su primera máquina de costura y además de trabajar en Macaw, se dedicó a hacer almohadones, cortinas, forros para sillón.

Yorleny recuerda el día que Pablo Gordienko, dueño y fundador de Macaw Lodge, trae a un maestro chocolatero al hotel. La plantación de cacao era pequeña, había unas cuantas semillas y unos pocos arbolitos. El maestro impartió talleres a los empleados del hotel. Yorleny apuntó en un cuaderno todo lo que iba enseñando este señor. Apuntó recetas, apuntó los pasos. Y Pablo observó, y le preguntó: “Usted se anima a hacer esto? Yo puedo comprar máquinas y lo intentamos.” Y así empezaron.

Hoy en día, Yorleny es la encargada y es quién tiene más conocimiento del proceso de recolección, secado, fermentado del cacao y la creación de chocolate.

Cortesía de Yorleny Cubillo / El Colectivo 506

Una vez vestida y lista para trabajar, Yorleny comienza por revisar si hay que poner los tostadores de las semillas de cacao. Mientras las semillas se están tostando, se pueden poner las máquinas de chocolate. Yorleny aprovecha los tiempos de espera. Si el día previo se dejaron barras hechas, se empiezan a empacar. Así se van desocupando las máquinas. Para empacar cada chocolate, se etiquetan con las recetas que se han usado. También aprovecha los tiempos de espera para ir revisando correos, contestando a clientes.

Si hubiese que moldear o temperar, hay que alistar espátulas, moldes, toppers, y otras herramientas. Cuando los instrumentos están listos, ¡manos a la obra!: a temperar. Una vez más, aprovecha mientras se enfría el chocolate y alista o prende otras máquinas. Todos estos procesos ya los sabe, ya los domina.

Hay días de trabajo que terminan a las 3 o 4 pm, hay días que terminan a las 8 pm. Es variado. Dependiendo de los pedidos, “Si necesito dejar algo listo,” comenta Yorleny. Su orden y su estructura permiten que la fábrica siempre esté produciendo chocolates.

El trabajo es cansado y a la vez es inspirador.

“Mi sueño es dar lo mejor, sacar este proyecto adelante;” dice Yorleny, “que el día de mañana haya alguien que se encargue del chocolate y que le tome el amor que le tomo yo, la responsabilidad, de hacer las cosas con cariño y con dedicación; que haga las cosas con excelencia; entonces me gustaría dejar esto con alguien que lo valore”.

Yorleny lidera y construye la marca Macaw Kakau. El trabajo y dedicación de esta mujer, ha logrado que este chocolate se produzca, se empaque y se disfrute alrededor del país.

El origen del cacao, una llamada a la acción

Cortesía de Yorleny Cubillo / El Colectivo 506

Alguna vez se ha preguntado ¿de dónde viene el chocolate? ¿Es suizo? O se ha preguntado si un producto que tiene mucha azúcar y añadidos ¿es chocolate?. El chocolate tiene historia en nuestra tierra y el cacao crece en nuestro suelo. Es parte de la historia milenaria de las Américas y Costa Rica la comparte. Hoy en día muchas comunidades a lo largo y ancho de Costa Rica, como Macaw, Turrubares, Las Delicias y Bijagual, están aportando al resurgir de la producción del cacao y la fabricación de chocolate.

Todos los costarricenses deberían darse la oportunidad de conocer una plantación de cacao y así entender que este producto es parte de nuestros ecosistemas. Forma parte de los sistemas agroforestales: se alimenta y a la vez alimenta otros árboles, se interrelaciona con otros animales, insectos, el mismo aire. Es parte de un ciclo entero que forma la biodiversidad de Costa Rica.

Una plantación de cacao saludable tiene beneficios para todas las comunidades cercanas, para el suelo, para las otras plantas y los animales que residen en el área. Pero el impacto puede ir más allá. Yorleny ya sueña con que la fábrica crezca y algún día trabaje con vecinos y fincas cercanas. Que los demás aprendan a tener plantaciones sostenibles y la busquen para que ella procese sus semillas de cacao.

Si usted desea aportar a esta visión, compre una barra de Macaw Kakau y disfrútela. Las puede encontrar en tiendas como Café Bohío en Jacó, Café Franco en Barrio Escalante y otros puntos en el país. También puede pedir envíos a su domicilio.

Los reportajes creados por el Directorio 506 son un esfuerzo conjunto entre el equipo editorial de El Colectivo 506 y los emprendedores y organizaciones que participan en nuestro directorio nacional de turismo rural. Este reportaje fue creado gracias al talento e insumos de Gabriela Mateo, Fundadora de Proyecto Pura Vida Wellness, y por supuesto con el apoyo de Macaw Lodge in Cerro de Turrubares, in Costa Rica’s Central Pacific region. Puede aprender más sobre Macaw Kakau aquí o hacer su orden de chocolate al teléfono 8490-0363.

Cortesía de Yorleny Cubillo / El Colectivo 506

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